Un Punto Limpio de Proximidad es un contenedor urbano multiresiduo gracias al cual ya no habrá que esperar a que el Punto Limpio abra para poder reciclar determinados materiales, acercando aún más la posibilidad de reciclar a la gente. Se compone de dos partes: una carcasa exterior estanca, de manera que no se generan olores ni derrames, y una serie de contenedores interiores donde se deposita el residuo del que se deshace la persona que lo use.
En Marchamalo hemos instalado dos Puntos Limpios de Proximidad con financiación de los Fondos Europeos Next Generation para acercar el reciclaje, facilitar la recogida de residuos domésticos peligrosos y mejorar su gestión. Permiten depositar residuos que no deben ir a contenedores habituales, evitando contaminación y favoreciendo su reciclaje. Están situados a pie de calle, accesibles y siempre disponibles.
Estos dos contenedores están situados en puntos de fácil acceso, uno en el bulevar Prado Hermoso, haciendo esquina con la calle Usanos (zona del Hiper Usera), y otro en la calle Gavilán, cerca del bulevar de Castilla-La Mancha y en frente del AhorraMás.
¿Qué materiales pueden tirarse en los Puntos Limpios de Proximidad?
En los dos contenedores multirresiduo instalados en Marchamalo pueden depositarse, a cualquier hora del día, cualquier día de la semana, los siguientes tipos de residuos de uso doméstico con un alto índice contaminante: bombillas y fluorescentes, pilas y baterías, pequeños electrodomésticos y teléfonos móviles (RAEE), cargadores eléctricos, sartenes y cazuelas, pinturas, disolventes o esmalte de uñas, tóner y cartuchos de impresora, CDs y DVDs, y radiografías.
Normas de uso
• Sólo se admiten residuos generados por particulares, en las cantidades determinadas por la Ordenanza de Medio Ambiente, quedando prohibida la entrada de residuos de origen industrial.
• Los usuarios deberán aportar los residuos previamente seleccionados y depositarlos en la boca del contenedor adecuada en cada caso (estará indicada en el propio contenedor).
• Los contenedores son vaciados periódicamente por operarios del servicio de recogida de residuos de la MVH, siendo después tratados convenientemente. Se destinarán a su reciclado todos los posibles, y a su correcta y controlada eliminación aquellos que no sea posible reciclar.
